Desde la fuente al hogar, cada fase enfrenta sus propios desafíos

El proceso eléctrico consta de distintas etapas que afectan tanto los precios como la eficiencia del rubro. Allí participan distintas compañías del ámbito privado, cada cual con funciones específicas.

Convivimos con la electricidad durante gran parte de nuestras vidas y muchas veces asumimos que está siempre disponible en un enchufe o un interruptor. Pero para que aquel servicio llegue a los habitantes se requiere de un proceso amplio y complejo, donde distintas empresas y profesionales cumplen roles diferentes.

En esas etapas muchas veces se da cierta confusión entre las personas, en especial a la hora de asumir funciones y responsabilidades. Es por ello que uno de los primeros aspectos que se deben considerar a la hora de participar en un debate sobre el rubro energético es conocer cada etapa del proceso, desde la fuente originaria hasta que llega a la casa, e incluso en el momento de realizar reclamos y sugerencias posteriores al uso del servicio.

En el inicio nos encontramos con las fuentes generadoras; o sea centrales que utilizan recursos energéticos como hidrocarburos o fuerzas de la naturaleza y las transforman en electricidad. Este rubro es potente y genera preocupación general por el impacto en el medioambiente, ya sea en el ecosistema como en la convivencia de los habitantes. Entre las principales empresas con presencia regional están Endesa y Colbún, así como decenas de inversionistas extranjeros y locales, incluyendo emprendedores en el ámbito sustentable.

CARRETERA ELÉCTRICA

Una vez que se genera la electricidad es el turno de trasladarla desde su fuente de origen al sistema interconectado central, labor que cumplen otras empresas, también del ámbito privado. Ese es el caso de Transelec, proveedor de sistemas de transmisión en alta tensión del país que opera líneas y subestaciones en 500 kV y 220 kV en todo Chile. Gran parte de sus actividades  se orientan al control de los riesgos sobre el sistema de transmisión y a una gestión de operación optimizada. Para ello, se utilizan modernos sistemas de supervisión y control.

Transelec transporta la energía eléctrica que ilumina al 97% de la población que habita entre Arica y Chiloé, a través de 10 mil kilómetros de líneas de transmisión de simple y doble circuito y cerca de 60 subestaciones, que recorren Chile desde la Región de Arica y Parinacota hasta la Región de Los Ríos. Además de un arduo trabajo de planificación, en esta etapa existe un acercamiento constante con comunidades y propietarios de tierras para que el flujo sea lo más eficiente y amigable posible.

CERCA DEL HOGAR

Luego el proceso continúa con la distribución de la electricidad a los usuarios, ya sea empresariales como particulares. Allí nos encontramos con otros actores como la Compañía General de Electricidad, la cual en las últimas décadas ha expandido su labor a diversas áreas de negocios, incluyendo el gas. Además tiene una creciente presencia en territorio argentino.

CGE Distribución actualmente opera en la zona sur de la Región Metropolitana y en las regiones V, VI, VII, VIII y IX del país. Para fines del 2014 contaba  con 1.767.275 clientes a quienes suministró 9.024 GWh. Su infraestructura incluye 21.433 km de líneas de media tensión, 22.240 km de líneas de baja tensión y 36.020 transformadores de distribución propios.

Al tratarse de nuestra zona, también hay que destacar la labor que cumple Frontel, empresa de distribución que participa en un área comprendida entre las provincias de Concepción, Región del Biobío, y Cautín, Región de la Araucanía, con más de 314 mil clientes.

Frontel opera principalmente en los sectores rurales de estas regiones, abasteciendo cerca del 20% de la demanda. Participa, además, en el segmento de transmisión y subtransmisión, contando con 43 km de líneas de 110 kV y 87 MVA instalados en subestaciones de regulación de tensión, cuyo mantenimiento y operación están a cargo de STS.

Vale agregar que todas estas empresas han potenciados sus servicios a los usuarios, así como acciones de Responsabilidad Social Empresarial, con iniciativas como centros comunitarios, becas, planes deportivos, actividades recreativas y distintos beneficios que se pueden conocer en sus oficinas o a través de sus páginas web.