Una unión “electrizante”

La educación y difusión de la realidad energética local, desde sus fundamentos básicos hasta los alcances sociales, son aspectos claves para el desarrollo armónico de un rubro que afecta directamente a la ciudadanía. La formación de futuras generaciones es precisamente uno de los pilares del acuerdo que este año firmaron la Universidad de Concepción y el Ministerio de Energía para implementar el ambicioso programa de acción titulado “Biobío la energía de Chile”. De este modo ambos organismos destinarán recursos y conocimientos para que esta temática trascienda los espacios formales de enseñanza y se instale con mayor fuerza en la vida e inquietudes de nuestros habitantes y la sociedad en general.

 

Carola Venegas, Seremi de Energía

Disponer de energía, sustentable, participativa y aprecios razonables, es una necesidad constante de un país que crece, ya sea en el transporte, calefacción, en el sector productivo y en los artefactos eléctricos e iluminación. Esto implica el desafío, también permanente, de establecer las bases para el desarrollo energético.

El desafío energético que enfrenta nuestro país implica una serie de acciones de corto, mediano y largo plazo, la 

definición de estas acciones se están llevando adelante a través del Proceso de Planificación Participativa para la Política Energética de largo plazo - Energía 2050, proceso que permite pasar de una política energética reactiva a una estrategia de largo plazo que establezca seguridad y certeza para las comunidades, para los grupos ciudadanos, para el cuidado y protección del medio ambiente, para los inversionistas y también para las empresas.

Sin embargo, es requisito para la participación, que la información sea clara y de fácil acceso en los diferentes grupos involucrados. En este punto es donde observamos que el desconocimiento del complejo sector energético ha llevado a un desinterés de la sociedad y por ende a un desconocimiento del mismo. Este desconocimiento ha generado desconfianzas, lo que a su vez nos ha puesto en la disyuntiva de que todo nuevo desarrollo es visto como una amenaza.
Nuestro futuro lo visualizamos con ciudadanos informados, responsables en el uso de la energía, conocedores de los principios que rigen las distintas tecnologías para la generación de energía, con entendimiento de los componentes de la industria eléctrica, y que se sientan partícipes del desarrollo energético que viven y vislumbrando también su propio futuro.

Sergio Lavanchy, Rector Universidad de Concepción:

El desafío que enfrenta Chile y todos los países del mundo es producir la energía necesaria para el desarrollo económico y social presente y futuro del país, de manera permanente y segura, competitiva, con equidad, sustentabilidad y protección del medio ambiente.

La Universidad de Concepción dispone de las capacidades organizacionales, y tecnológicas, y con el conocimiento especializado de sus académicos e investigadores que permiten aportar al desarrollo energético del país mediante 

la investigación aplicada, el desarrollo de procesos, productos y servicios especializados, transferencia de tecnologías y formación de profesionales postgraduados en diferentes disciplinas.

La Región del Biobío aporta el 33,9% de la capacidad de energía de que dispone el Sistema Interconectado Central, y la mayor generación hidroeléctrica se localiza en la cuenca del río Biobío. Pero además se trata de un territorio con una impronta histórica cuando hablamos de energía en Chile.

Es interesante mencionar, a modo de evidencia de la permanente preocupación de la región por el tema energético, que en el año 1897, por iniciativa del empresario chileno Luis Cousiño, se construyó la Central Hidroeléctrica Chivilingo, primera central hidroeléctrica construida en Chile y segunda en Sudamérica, la cual abasteció de electricidad a nuestra industria carbonífera y actualmente cuenta con la categoría de monumento nacional.