Por el progreso de Chile

Actualmente el Ministerio de Energía cumple una amplia agenda estudiada y elaborada por el gobierno. Una hoja de ruta que antes no se había trazado con claridad y que apunta a un mayor crecimiento y bienestar para todos los chilenos.

Las fuentes de energía están directamente asociadas al crecimiento económico de los países, y es por ello que el estado debe cumplir un rol activo y construir lineamientos que permitan el mejor desempeño posible. En este sentido, el panorama de los últimos años no ha sido favorable para Chile, con una matriz dependiente de la importación de combustibles fósiles y otros factores que hoy nos tienen con los precios más altos en electricidad, afectando los costos de la canasta familiar y la competitividad internacional de la industria nacional.

Desde los años 80, el rubro energético nacional ha estado en manos de privados; pero ello no implica que el rol estatal deba ser menor. Allí la obligación es velar por un crecimiento acorde a las exigencias de la sociedad en su conjunto, lo cual incluye desde promover proyectos para el crecimiento económico hasta el cuidado del medioambiente; pero lamentablemente no había existido una política pública clara, detallada e integral; esfuerzo que recientemente está siendo llevado a cabo por el Ministerio de Energía.

Aquella preocupación se ha hecho notar desde el inicio del actual gobierno. Como parte de las 50 medidas para sus primeros 100 días de mandato, la Presidenta Michel Bachelet encomendó al Ministerio de Energía la elaboración de una agenda que sirviera como hoja de ruta para construir y ejecutar una Política de Estado Energética de largo plazo que tenga validación social, política y técnica.

“Nos propusimos desde el inicio que esta agenda fuera configurada de manera abierta y participativa, por lo que, como equipo ministerial, sostuvimos reuniones e intercambiamos ideas con diversos actores sociales, políticos, parlamentarios, municipales, empresariales, ONGs y académicos que han reflexionado y evaluado la situación energética del país”, sostuvo el ministro de energía Máximo Pacheco.

“En este proceso también fue fundamental las inquietudes y requerimientos que nos plantearon desde nuestras regiones, donde compartimos y conocimos de primera fuente los problemas y desafíos que enfrentan en materia energética”, agregó el ministro. Y es que nuestra zona, la Región del Biobío, tiene bastante que aportar al cumplimiento de los lineamientos establecidos. Una muestra es que actualmente somos el mayor generador de electricidad en el país y actualmente hay 54 proyectos de generación ya aprobados ambientalmente.

Pero promocionar nuevas fuentes de energía para el país es sólo una de las preocupaciones estatales que se expresan en la agenda energética elaborada el 2014. Allí hay otras tareas notables como la unión de los sistemas interconectados del Norte Grande y del Centro Sur del país con el fin de distribuir más eficientemente la electricidad en distintos períodos de tiempo. También se observa un notorio interés en diversificar nuestra matriz dando espacio a energías renovables no convencionales (ERCN) generadas localmente.

En estas páginas compartiremos algunos aspectos relevantes de la actual agenda del gobierno, y también daremos una mirada a experiencias de otros países. El éxito que esta amplia tarea tenga en el futuro dependerá de una política firme y clara en sus propósitos y exigencias, pero también está el rol importantísimo que recae en la comunidad para contribuir, exigir y velar que se cumpla de buena manera. La educación e información en el tema energético, también es uno de los grandes objetivos, y este suplemento es muestra de aquello.