La Universidad de Concepción, un paso adelante

La casa de estudios penquista es el ejecutor principal del programa “Bío Bío la energía de Chile”. Su aporte al tema va desde impulsar la formación escolar, hasta el cuidado del medioambiente y la incorporación de fuentes renovables en carreras técnicas.

La casa de estudios penquista es ejecutor principal del programa “Bío Bío la energía de Chile”. Su contribución al tema va desde impulsar la formación escolar, hasta el cuidado del medioambiente y la incorporación de fuentes renovables en carreras técnicas.

Si se trata de energía y educación, el rol de la Universidad de Concepción es sin duda invaluable y diverso. La generación de electricidad y su uso en el ámbito industrial han sido claves en el quehacer de su escuela de Ingeniería; mientras que el centro Eula es un referente en la elaboración de estudios de impacto ambiental para propuestas no sólo de la región, sino también del resto del país. Actualmente incluso existe un proyecto para crear el Centro de Energía, lo cual viene a confirmar la implicancia que el tema ha tenido a lo largo de su historia.

Así lo demuestran las palabras de Jorge Rojas Hernández, vicerrector de Relaciones Internacionales y Vinculación con el Medio del plantel penquista. “La Universidad de Concepción ha sido históricamente un aporte muy importante desde el punto de vista científico y técnico, pero a eso también se agrega la misión que está cumpliendo nuestro Centro Interactivo de Ciencias y Tecnología, Cicat, el cual busca transmitir el tema de la energía a la sociedad de una manera didáctica, y además llevarlo al aula”, explicó el académico; quien agrega que el programa “Bío Bío la energía de Chile” se da un momento en que se discute la reforma educacional, donde “el factor de la calidad y los contenidos está muy ausente”.

“Este es un tema del siglo XXI;  y en el cual la Región del Bío Bío tiene mucho que decir por ser la que más aporta a nivel nacional. Es relevante que se conozcan los tipos de energía que surgen como alternativa a los combustibles fósiles, es una discusión que se da en todo el mundo y que debe darse en nuestro país, comenzando por la escuela. La Udec se alegra mucho de ser parte de este proyecto en conjunto con el Ministerio de Energía”, enfatizó Rojas Hernández.

Crear una nueva carrera

Bastante se habla del potencial que tienen las energías renovables en la Octava Región, sin embargo su desarrollo debe ir de la mano de técnicos especializados para su instalación, funcionamiento y desarrollo. Esa es la misión que la UdeC está emprendiendo a través del Instituto Profesional Virginio Gómez, el cual este año inauguró sus talleres de energía fotovoltaica.

“Es una iniciativa que abarca toda la escuela de tecnología, aportando al conocimiento en energías renovables en carreras del área eléctrica, mecánica y de construcción, entre otras. El objetivo es que sepan los cuidados a emplear en su instalación y uso”, explicó René Vega Navarrete, jefe de carrera de Ingeniería (e) Electrónica. Además el programa incluye una maleta o kit para profesores; con elementos que se usan en ejercicios y experimentos, así como la implementación de un laboratorio. “A ello se suma una instalación fija de 2.5 k que se puede ver y medir, y otra 1.5 kwats en paneles móviles que se puede colocar en el patio para que los alumnos midan los niveles de radiación”, agregó.

Según René Vega, “el objetivo a mediano plazo es contar con una carrera vinculada a las energías renovables. Decidimos partir por la fotovoltaica, pero luego se sumará el resto de las opciones, como el caso eólico. Se trata de un avance paulatino, pues la implementación de laboratorios y de herramientas de aprendizaje involucra un alto costo. Esperamos que aquella nueva opción académica tenga su primera matrícula de alumnos de aquí a dos años más”.

Sobre el perfil profesional de esta promisoria carrera, el docente sostuvo que el objetivo es que manejen tecnología, conceptos e instalación, aprovechando las buenas condiciones de energías renovables en nuestra zona, lo cual incluye la opción solar que suele asociarse con el norte, aunque la Octava Región también tiene bastante que aportar al respecto.

“Un ejemplo es Alemania, donde hay varios gigawats instalados en energía solar en una latitud similar a la nuestra. Es cierto que en el norte cuentan con mayor radiación durante todo el año, lo que implica que se necesiten menos paneles para una misma cantidad de generación; mientras que acá baja bastante durante el invierno, con cielos más oscuros, por lo que necesitamos más superficies. Ello repercute en la posibilidad de instalar centrales, pero no en otro tipo de alternativas como paneles solares en el techo de edificios y de casas para que puedan ser autosustentables”, finalizó.