“Hoja de Ruta al 2050”, Chile ya tiene su camino a seguir

Esta semana el Ministerio de Energía hizo entrega de undocumento elaborado por expertos con la estrategia a seguir en el mediano y largo plazo. Hay énfasis en la diversificación, sustentabilidad y participación ciudadana.

Una condición clave a la hora de plantear una política de desarrollo es la elaboración de una hoja de ruta con objetivos y procedimientos claros. Es por ello que el Ministerio de Energía, buscando crear una Política Energética al año 2050, conformó un Comité Consultivo, que reúne a actores clave del ámbito energético del sector público, privado, sociedad civil y academia, cuya misión es entregar la orientación estratégica y construir activamente la visión de largo plazo para el sector y desarrollar la hoja de ruta, que será la base de la política energética al año 2050.

De esta forma en el ex Congreso Nacional y ante representantes del mundo académico, empresarial y ciudadano; este comité dio a conocer la “Hoja de Ruta al 2050: Hacia una Energía Sustentable e Inclusiva”, la cual apunta a un futuro energético con sello innovador y participativo en la toma de grandes decisiones.

Entre las principales prerrogativas de esta hoja de ruta se establece que para el año 2050 al menos un 70% de la matriz eléctrica debe provenir de fuentes renovables, con énfasis en energía solar y eólica, complementadas con nuevos desarrollos hidroeléctricos con capacidad de regulación. No se descarta en absoluto potenciar la investigación y desarrollo de alternativas emergentes como la geotermia, biomasa y energía oceánica.

AVANCE SOCIAL

Conscientes de la importancia del cuidado del ecosistema y de las inquietudes ciudadanas, aparece como punto fundamental la adopción de nuevos estándares ambientales, ampliando el uso de instrumentos para encaminar las emisiones globales del sector de acuerdo a los compromisos internacionales del país. Allí se mira de frente la problemática de la leña, la cual seguirá siendo un combustible de uso masivo, pero que ahora se verá en un marco delimitado y regulado en aras de la sustentabilidad y descontaminación en el centro y sur de Chile.

Vale agregar que esta planificación es inédita en la historia del país y aborda por primera vez conceptos como la “pobreza energética”. Ello implica medidas inmediatas, comenzando por reducir a la mitad el número de hogares que hoy no cuenta con suministro (20 mil aproximadamente), pero además se suman metas como mejorar coberturas y conseguir precios razonables en zonas de mayor riesgo social.

NO AL CALENTAMIENTO

Un fenómeno que ha sido clave en la conformación de nuevas políticas energéticas con sello sustentable es la actual crisis planetaria producto del calentamiento global. Allí nuestro país ha decidido alinearse con la tendencia internacional, en especial en materia de transporte. Es así como la nueva hoja de ruta busca revertir la tendencia hacia un mayor uso de autos particulares, creando condiciones para un transporte público de calidad, opciones no motorizadas y sistemas intermodales. Para gatillar una transición hacia combustibles limpios, se establece que al 2050 el 100% de los vehículos en zonas con planes de descontaminación serán de bajas o cero emisiones.